Cómo trabajamos
Nuestro trabajo no empieza con una herramienta, empieza con una conversación. Y no termina al recoger: termina cuando tu vivienda tiene memoria de lo que se ha hecho.
1. Nos cuentas qué ocurre
Escuchamos la situación tal y como la vives: qué te molesta, desde cuándo y qué has probado ya. No hace falta que sepas ponerle nombre técnico.
2. Revisamos y ordenamos prioridades
Distinguimos lo urgente de lo que puede esperar, y te decimos con claridad qué está dentro de nuestras competencias y qué requiere un profesional acreditado.
3. Intervenimos con cuidado
Protegemos la vivienda, trabajamos con orden y dejamos limpio. Te explicamos lo que hemos hecho en un lenguaje que se entiende.
4. Dejamos memoria de la vivienda
Anotamos qué se ha hecho, con qué materiales y qué conviene revisar más adelante. Esa memoria se queda contigo: es el Libro de Vida del Hogar.
Lo que hacemos y lo que derivamos
Hacemos el trabajo propio de un manitas: reparaciones, montajes, instalaciones sencillas, mejoras acotadas y mantenimiento. Cuando algo requiere un profesional habilitado, lo decimos abiertamente y te ayudamos a coordinarlo.
Por ejemplo: electricidad que requiere proyecto y boletín la derivamos a un instalador autorizado. Obras de construcción, como cambiar una bañera por plato de ducha con obra de albañilería, las gestionamos con colaboradores. No damos precios cerrados sin haber entendido antes el problema.
El Libro de Vida del Hogar
Cada vivienda tiene una historia: qué se cambió, cuándo y por qué. Esa información casi siempre se pierde. Nosotros la anotamos y te la entregamos, para que tu casa deje de ser un misterio cada vez que algo falla.
Preguntas frecuentes sobre precios, garantía y zona de trabajo
